{"id":520,"date":"2021-03-29T10:50:37","date_gmt":"2021-03-29T13:50:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/?page_id=520"},"modified":"2021-03-29T21:56:36","modified_gmt":"2021-03-30T00:56:36","slug":"de-la-cruz-al-cielo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/?page_id=520","title":{"rendered":"De la cruz al cielo"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:33% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"482\" src=\"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/cruz-calvario1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-521 size-full\"\/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"has-blue-color has-text-color\" style=\"font-size:24px\"><strong>DE LA CRUZ AL CIELO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n no conoce la historia del as\u00ed llamado, &#8220;Buen Ladr\u00f3n&#8221;? En verdad ning\u00fan ladr\u00f3n puede ser bueno, y ciertamente aquel ladr\u00f3n no lo era, pues la Biblia lo llama un malhechor. Y por ser un malhechor, un ladr\u00f3n, un criminal, el hombre, juntamente con otro de la misma condici\u00f3n fue, condenado a sufrir el terrible suplicio de la crucifixi\u00f3n. (Evangelio seg\u00fan San Lucas, cap\u00edtulo 23, vers\u00edculos 39 al 43)<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de los dos malhechores otro Hombre pend\u00eda de una cruz, pero este otro, era un hombre muy distinto a aquellos. La Biblia dice que era \u201csanto, inocente, limpio y apartado de los pecadores\u201d, un Hombre justo que ning\u00fan mal hizo. \u00bfQui\u00e9n era este Hombre que sufr\u00eda all\u00ed injustamente? Pues bien, era el Se\u00f1or Jesucristo, el mismo Hijo de Dios, enviado del cielo para salvar a los pecadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Alrededor de las cruces se hallaba una gran muchedumbre de personas que a voz en cuello vociferaba insultos y burlas. Pero \u00a1cosa extra\u00f1a!, los insultos no se dirig\u00edan a aquellos ladrones merecedores de su desprecio, sino al Hombre que ning\u00fan mal hab\u00eda hecho. Pero, de repente, en medio de los gritos de odio que profer\u00eda la turba desenfrenada, se oy\u00f3 una voz suplicante diciendo: \u201cAcu\u00e9rdate de m\u00ed, cuando vinieres en tu reino\u201d. Fue la voz&#8221; del \u201cbuen\u201d ladr\u00f3n, la petici\u00f3n que aquel moribundo dirig\u00eda al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1n grata fue la contestaci\u00f3n que de inmediato recibi\u00f3 del Se\u00f1or! \u201cDe cierto te digo, que HOY estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. Y si el mismo Hijo de Dios, el Rey de la Gloria, le diera esta promesa tan positiva, luego no cabe duda de que el alma de aquel ladr\u00f3n pasara de la cruz al mismo cielo en aquel mismo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh qu\u00e9 maravilla! Aquel criminal que hab\u00eda llevado una vida de pecado y de crimen, y que hab\u00eda sufrido la bien merecida pena de su maldad, fue trasladado inmediatamente de la cruz al cielo. Clavado en aquel madero, ninguna buena obra podr\u00eda efectuar para lograr la salvaci\u00f3n de su alma, ning\u00fan m\u00e9rito podr\u00eda granjear para obtener el perd\u00f3n de sus pecados, y ciertamente ning\u00fan dinero podr\u00eda pagar para conseguir tan grande felicidad, no obstante todo esto, pas\u00f3 \u201cde la cruz al cielo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, aquel ladr\u00f3n fue al cielo, a aquel bendito lugar donde no hay pecado, ni dolor, ni tristeza, ni l\u00e1grimas, ni muerte; entr\u00f3 en aquel pa\u00eds de eterna luz donde no hay m\u00e1s noche, y donde el sol divino brilla sin cesar sobre un paisaje risue\u00f1o, donde no se ve ni c\u00e1rcel, ni hospital, ni manicomio, ni cementerio, pues es la patria celestial, donde todos los habitantes pueden decir: \u201cSoy santo, soy feliz, soy SALVO\u201d, y cantar alegres las alabanzas de su Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Cr\u00e9alo o no, estimado lector, aquel ladr\u00f3n salvado no tuvo que transitar por alg\u00fan camino oscuro y largo entre la cruz y el cielo, no tuvo que pasar por un per\u00edodo prolongado de penoso sufrimiento antes de alcanzar la felicidad del hogar eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe duda al respecto, pues el mismo Rey del Cielo le hab\u00eda dicho: \u201cDe cierto te digo, que HOY estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. \u201cDe cierto\u201d, \u00a1qu\u00e9 seguridad! \u201cQue HOY\u201d \u00a1qu\u00e9 pronto! \u201cEstar\u00e1s conmigo\u201d, \u00a1qu\u00e9 compa\u00f1\u00eda! \u201cEn el para\u00edso\u201d, \u00a1qu\u00e9 morada! Esta promesa categ\u00f3rica, clara y reconfortante del Salvador debe bastar para despejar toda duda acerca del paso directo del alma desde la tierra hasta el cielo. El que no lo cree, echa en duda la veracidad del Hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Bas\u00e1ndonos sobre la palabra veraz del mismo Se\u00f1or Jesucristo, podemos afirmar que t\u00fa lector, as\u00ed como aquel ladr\u00f3n pas\u00f3 de la tierra al cielo, de esta vida de pecado a la otra de perfecci\u00f3n eterna, sin ning\u00fan intervalo de angustioso penar, puedes tambi\u00e9n tener la misma certidumbre que cuando llegares a morir partir\u00e1s de la tierra y entrar\u00e1s inmediatamente en el cielo, ausent\u00e1ndote del cuerpo para estar presente con el Se\u00f1or. Oye lo que Cristo dice; \u201cDe cierto, de cierto os digo, el que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, TIENE VIDA ETERNA; y no vendr\u00e1 a condenaci\u00f3n, mas pas\u00f3 de muerte a vida\u201d (Evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 24). Cuando Cristo dice: \u201cDe cierto\u201d, es porque lo que dice ES CIERTO, y cuando dice dos veces \u201cDe cierto, de cierto os digo\u201d, es porque nos da su palabra de honor tocante a la veracidad de lo que afirma o promete. Nuestra salvaci\u00f3n no depende de nuestras obras, o nuestros sacrificios, o nuestros sufrimientos, ella depende \u00fanicamente de la obra, del sacrificio y del sufrimiento de Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro. Las Sagradas Escrituras dicen que Cristo \u201cherido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz sobre \u00e9l, y por su llaga fuimos nosotros curados\u201d (Isa\u00edas, cap\u00edtulo 53, vers\u00edculo 5). Por lo mismo el ap\u00f3stol San Pedro dice: \u201cCristo padeci\u00f3 una vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios\u201d. Por esta raz\u00f3n es que aquel ladr\u00f3n pudo pasar directamente de la cruz al cielo, y por esta misma raz\u00f3n cualquier otro pecador, como t\u00fa o yo, puede pasar directamente de la tierra a la gloria, cuando llegare la hora final de nuestra vida aqu\u00ed. Pero, \u00bfqu\u00e9 fue la condici\u00f3n por la cual aquel ladr\u00f3n moribundo consiguiera tan grande beneficio? \u00bfPor ser un &#8220;buen&#8221; ladr\u00f3n? De ninguna manera, pues \u00e9l mismo reconoci\u00f3 su propia maldad y falta de m\u00e9rito, cuando reprendi\u00f3 a su compa\u00f1ero criminal a quien dijo: \u201cNi aun t\u00fa temes a Dios, estando en la misma condenaci\u00f3n, y nosotros a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos\u201d. Estas palabras revelan su arrepentimiento, y luego su petici\u00f3n. \u201cAcu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vinieres en tu reino\u201d revela su fe en el Salvador. \u201cArrepentimiento para con Dios y la fe en nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d son las \u00fanicas condiciones necesarias para que Dios perdone al pecador. Todo aquel que sinceramente se arrepiente de su pecado, y conf\u00eda de coraz\u00f3n en el Se\u00f1or Jesucristo para la salvaci\u00f3n de su alma, recibe al instante, sin dinero y sin obras, la vida eterna, y sabe entonces que el d\u00eda de su muerte ser\u00e1 el d\u00eda de su entrada en el cielo, pues as\u00ed nos ense\u00f1a la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>&#8211; Transcripto del Tratado: &#8220;De la cruz al cielo&#8221; &#8211;<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE LA CRUZ AL CIELO \u00bfQui\u00e9n no conoce la historia del as\u00ed llamado, &#8220;Buen Ladr\u00f3n&#8221;?&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":544,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-520","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=520"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/520\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":568,"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/520\/revisions\/568"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iglesiaenlaplata.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}